Lecciones del libro ‘Zen y el arte del mantenimiento de la motocicleta’

Uno de los atributos del alumno de Cambridge es el ‘compromiso’. El libro ‘Zen y el arte del mantenimiento de la motocicleta’, de Robert Pirsig, tiene mucho que aportar sobre el compromiso de alta calidad. En efecto, la principal idea que presenta es que este es el secreto para una vida plena. ¿Qué lecciones trae esto aparejado para las escuelas?

Según Pirsig, el compromiso es condición necesaria para lograr la excelencia. El sentimiento de ser un sujeto separado de un objeto desaparece cuando estamos completamente absorbidos en lo que estamos haciendo. Pirsig utiliza el término ‘calidad’ para describir una experiencia que asemeja al significado original del antiguo concepto griego ‘arête’. Grosso modo, la traducción de ‘arête’ sería el acto de vivir, de modo comprometido, virtuoso y sabio, para alcanzar el pleno potencial de uno mismo.  

Los individuos pueden, del modo más simple, encontrar calidad en las zonas de sus pasiones y talentos. Algunos ejemplos podrían incluir resolver un problema matemático, superar desafíos técnicos o de negocios, conformar un buen equipo de trabajo, o diagnosticar y tratar una enfermedad. Para otros, el estímulo podría ser crear arte o música, experimentar la mejora del bienestar de otros a través de un servicio, o escalar una nueva ruta técnica en una montaña. Los deportistas a veces se refieren a la experiencia de un perfeccionamiento comprometido y sin esfuerzo como ‘que fluye’ o como ‘estar en la zona’.

Aquellos que viven una vida de calidad ansían lograr el ‘arête’ en todo lo que hacen y alcanzar su pleno potencial durante el proceso. El hecho de ayudar a los individuos a hacer esto, en mi opinión, es lo que distingue a los docentes sobresalientes y a las escuelas sobresalientes. Si bien es difícil mantener el ‘arête’ en todas las situaciones desafiantes de nuestra vida, creo que es posible nutrir los hábitos y enfoques para lograr un aprendizaje en pos de esta idea.

El opuesto de esta experiencia de alta calidad, el compromiso débil, es lo que Pirsig describe como trampa de coraje. Pirsig pone como ejemplo a un amigo que ama andar en motocicleta y tiene experiencias de alta calidad al conducir su moto, pero se amarga e impacienta mucho cuando esta se rompe. No tiene la mentalidad ni los valores necesarios para comprometerse con el mantenimiento de su motocicleta y nunca resolverá este problema hasta tanto lo acepte y lidie con sus valores.

El estar en una trampa de coraje se torna un gran problema cuando la falta de compromiso se convierte en nuestro estado de vida estándar. Como mucho, atravesamos los movimientos de la vida y experimentamos un aburrimiento tolerable. Funcionamos de modo automático. Para muchos, esto se convierte en el estado predeterminado de su vida útil. Los psicólogos a veces llaman a esto impotencia aprendida, y se está volviendo algo endémico en el mundo moderno. Necesitamos ayudar a los jóvenes a comprender cuándo están en una trampa de coraje y cómo salir de ella.

¿Cuáles son las implicancias para las escuelas? He aquí algunas ideas:

En palabras de Chris Watkins: tener una orientación hacia el aprendizaje en lugar de una orientación hacia el desempeño, en donde el foco esté puesto en aprender bien más que en el atractivo. Esto es, por naturaleza, más interesante y también mejorará los resultados académicos.

Poner el foco en comprender valores ya que estos son la base del carácter. Si bien casi todas las escuelas y organizaciones educativas identifican los rasgos de carácter que quieren desarrollar, muchas luchan con hacerlos reales en la vida cotidiana de alumnos, docentes y padres.

En Cambridge International hablamos sobre los atributos del alumno como sujetos seguros, responsables, reflexivos, innovadores y comprometidos. A fin de significar algo, estos deben ser modelados por los docentes, formar la base para todos los enfoques de enseñanza y aprendizaje, e incrustarse en la práctica escolar. Los padres necesitan aprender a comprenderlos y apoyarlos. Para más ideas, leer la Guía para Desarrollar los Atributos de Alumnos de Cambridge (‘Guide to Developing the Cambridge Learner Attributes’).

Los estudiantes necesitan desarrollar una conciencia de sí mismos y autoregulación metacognitivas a fin de poder ser capaces de ver cuándo están adentrándose en una trampa de coraje y saber cómo salir de ella.

La excelencia requiere perseverancia y una práctica deliberada, pero también requiere inspiración, retos y ambición. Muchas veces, las expectativas que ponemos en los estudiantes son muy bajas. En palabras de Kurt Hahn: “En nosotros mismos, hay más de lo que sabemos. Si lográsemos verlo, quizá por el resto de nuestra vida estaríamos reacios a pactar por menos”.


Contactese con nuestro equipo de Latinoamérica para saber más acerca del enfoque de Cambridge sobre la educación internacional.


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